Herramientas de trabajo para negocios que no tienen departamento de sistemas. Aquí probamos gestores de proyectos, puntos de venta, CRM, almacenamiento, firma electrónica, facturación y todo lo que se cobra por mes, en negocios reales y durante semanas, no en una tarde.
Cada reseña dice para quién sirve, para quién no, y cuánto cuesta de verdad una vez que sumas lo que no viene en el plan base: el usuario extra, el almacenamiento extra, la integración que se cobra aparte. También revisamos dos cosas que casi nadie menciona y que duelen después: si el soporte contesta en español y si puedes sacar tus datos el día que te quieras ir.
Lo que buscamos no es la herramienta con más funciones, sino la que un negocio de una a diez personas todavía va a estar usando dentro de un año sin que nadie tenga que administrarla. Cuando una herramienta popular no aguanta esa prueba, lo escribimos con su nombre.